El cuento es el siguiente, hace un año decidí contar cosas, historias lo que fuera... en un blog, cómo lo hace la mitad del mundo. Lo que no contaba era con el tiempo necesario xD... ni el notebook como algunos de mis amigos que más aprecio, me inspiró la historia (o la posible historia) de uno de ellos, un encuentro esperado, el palpitar y la ansiedad previa a la llegada de ese ser que nos vuelve un minuto pasajero en un viaje de sentimientos y placer que quisiéramos que nos durara el resto de nuestras vidas... ahí les va
EL agua, se agita lentamente bajo mis miradas. El corazón también lo hace, sólo que a un paso más ceremonial. Comienza el tintineo del metal de los banquillos, siendo percutido por ninguna otra cosa que mi brazo, el pensamiento acechador hace su entrada: "¿Vendrá?", a su vez un montón de pájaros se revolotean, la situación ha cambiado, un extraño para ellos (y quizá para mí) hace su escena.
La duquesa ha aparecido, su inminencia hacia el lugar que ocupa mi cuerpo, sea una banca, el suelo, o una cama, transforma mi mundo. La espera inquieta se pinta de temor, el temor de nervios, y me distrae tu manera de agitar el cabello, tus labios rojos y tu mirada negra tan profunda que se cuela en mis entrañas.
Había repasado éste momento miles de veces, pero como en una especie de examen para el que sabes que nunca vas a estar listo, fallas todas las respuestas. Tu figura se interpone entre mis disertaciones, mi garganta trata de articular un "Hola", un "Estás hermosa", algo. En ese momento me doy cuenta que estás frente a mí hace un buen rato. Que ya dijiste "hola", que aplastaste todas mis esperanzas, desplegando un beso tan profundo que causó una apacible destrucción de mis fantasías...
EL agua, se agita lentamente bajo mis miradas. El corazón también lo hace, sólo que a un paso más ceremonial. Comienza el tintineo del metal de los banquillos, siendo percutido por ninguna otra cosa que mi brazo, el pensamiento acechador hace su entrada: "¿Vendrá?", a su vez un montón de pájaros se revolotean, la situación ha cambiado, un extraño para ellos (y quizá para mí) hace su escena.
La duquesa ha aparecido, su inminencia hacia el lugar que ocupa mi cuerpo, sea una banca, el suelo, o una cama, transforma mi mundo. La espera inquieta se pinta de temor, el temor de nervios, y me distrae tu manera de agitar el cabello, tus labios rojos y tu mirada negra tan profunda que se cuela en mis entrañas.
Había repasado éste momento miles de veces, pero como en una especie de examen para el que sabes que nunca vas a estar listo, fallas todas las respuestas. Tu figura se interpone entre mis disertaciones, mi garganta trata de articular un "Hola", un "Estás hermosa", algo. En ese momento me doy cuenta que estás frente a mí hace un buen rato. Que ya dijiste "hola", que aplastaste todas mis esperanzas, desplegando un beso tan profundo que causó una apacible destrucción de mis fantasías...

